Sudar como un cerdo.

Esta frase hecha, tan extendida, es una expresión muy desacertada puesto que los cerdos casi no sudan. Otros animales de la ganadería sudan muchísimo más que el cerdo: vacas, ovejas, cabras,…
Estos son animales adaptados al calor, a zonas despejadas de vegetación y a tener que regular su temperatura corporal.
El cerdo, en cambio, tiene un sistema ineficaz para regular su temperatura corporal cuando se enfrenta al calor. Es un animal adaptado a zonas húmedas y arboladas. De modo que, cuando se les tiene en zonas despejadas y expuestos a altas temperaturas, se ven obligados a refrigerar su cuerpo en charcos y lodazales. Revolcarse en el barro no es una actividad caprichosa, sino una necesidad.
No se puede decir que el cerdo no sude en absoluto, pero un cerdo puede llegar a sudar a lo sumo un 3% de lo que suda una persona. Ante un porcentaje tan insignificante, debemos replantearnos esta expresión y apuntar a otra criatura. ¿Cual?