Sudar como un cerdo.

Esta frase hecha, tan extendida, es una expresión muy desacertada puesto que los cerdos casi no sudan. Otros animales de la ganadería sudan muchísimo más que el cerdo: vacas, ovejas, cabras,…
Estos son animales adaptados al calor, a zonas despejadas de vegetación y a tener que regular su temperatura corporal.
El cerdo, en cambio, tiene un sistema ineficaz para regular su temperatura corporal cuando se enfrenta al calor. Es un animal adaptado a zonas húmedas y arboladas. De modo que, cuando se les tiene en zonas despejadas y expuestos a altas temperaturas, se ven obligados a refrigerar su cuerpo en charcos y lodazales. Revolcarse en el barro no es una actividad caprichosa, sino una necesidad.
No se puede decir que el cerdo no sude en absoluto, pero un cerdo puede llegar a sudar a lo sumo un 3% de lo que suda una persona. Ante un porcentaje tan insignificante, debemos replantearnos esta expresión y apuntar a otra criatura. ¿Cual?

Robot cortador y deshuesador

Es sólo una curiosidad, pero es interesante. No tiene aun nada que ver con el ibérico, pero si con los jamones. Y tiempo al tiempo.

La empresa japonesa Mayekawa ha fabricado y presentado un robot capaz de cortar y deshuesar jamones con una destreza y precisión asombrosas, gracias a su capacidad de distinguir la carne del hueso. El trabajo de este mecanismo permite procesar 500 jamones diarios, al tiempo que reduce la plantilla de trabajadores al 50%, de 20 a sólo 10 personas.

La empresa japonesa ya está pensando en adaptar el ingenio para nuevos propósitos y productos, pero mientras tanto ya ha demostrado su capacidad técnica en el corte del jamón de manera ininterrumpida.

En el siguiente video podéis ver este robot en acción.